Para referirme al rock y su poder discursivo, opto por hablar de la legendaria banda "Patricio rey y sus redonditos de ricota". Es innegable que su impacto social fue trascendiendo los años y que hasta el día de hoy (aún con la banda desintegrada) su potencial sigue llegando a un número inimaginable de personas, inclusive a través del Indio Solari (ex líder de "los redondos").
Las letras, la poesía, el estilo y el ritmo musical sublimemente cohesionados, detonaron en un público de jóvenes y mayores, y atrajeron así a una cantidad masiva de seguidores, que no solo "escuchaban por escuchar" si no que sintieron un cambio en sus cabezas. La magia ricotera estimuló el pensamiento crítico de muchos, formó conciencias políticas y demás. El indio le cantaba a las minorías, a los olvidados, a los marginados del sistema. Esas personas fueron los protagonistas de su música, y es a través de ella que, valiéndose de simbologías y un estilo peculiarmente hermoso de jugar con las palabras, el grupo musical gritaba la desigualdad social.
Patricio rey y sus redonditos de ricota
Para explicitar mejor la fuerza de este arte, puedo hablar de César González, poeta argentino, quien utiliza el seudónimo "Camilo Blajaquis" en honor al revolucionario cubano Camilo Cienfuegos y al militante sindical Domingo Blajaquis asesinado en Avellaneda en 1966.
Hijo de un padre violento y alcohólico, y una madre con problemas de adicciones, Camilo se crió en condiciones precarias con sus siete hermanos menores. También estuvo años involucrado en la delincuencia (robos, asaltos a mano armada, e incluso secuestro extorsivo) y desde los trece años tuvo problemas muy graves de adicción. Además, pasó por un gran número de instituciones reformatorias incluyendo el sistema carcelario, este último desde los dieciséis hasta los veintiún años .
Es en la prisión donde su vida cambió de dirección, y a través de la influencia de un amigo comenzó a interesarse por la filosofía, la literatura, historia y la música.
"Muchas
de las frases y conceptos que transmiten los redondos en sus canciones me
ayudaron a sobrevivir, me ayudaron a tener esperanzas dentro de la cárcel, no
solo por una cuestión de identificación si no por sentir que alguien estaba
describiendo lo que yo estaba descubriendo. Alguien que describe el dolor, la
locura humana, la injusticia y un montón del funcionamiento de esta maquinaria que realmente yo las sentía en mi cuerpo" (Fragmento del documental "Piedra que late" -por Camilo Blajaquis-)
Cuando Camilo salió del sistema penitenciario, comenzó los cursos del CBC para la carrera de Filosofía en la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA). Esta libertad le permitió que después de cinco meses de haber abandonado las celdas carcelarias, y con veintiún años de edad, publicara su primer libro "La venganza del cordero atado". El título hace referencia al álbum de los redonditos de ricota "Lobo suelto-cordero atado"
César González
"Pienso que es la única banda argentina con la capacidad de poder destrozar las barreras sociales en un segundo (...) capaz de hacer que las segmentaciones clase media, clase alta y clase baja desaparezcan, se esfumen en una canción. Es difícil imaginar a un rico bailando con un pobre. Eso en una plaza pública no sucede, en un recital del Indio sí" (Fragmento del documental "Piedra que late" -por Camilo Blajaquis-)
La biografía de Camilo o César, es mucho más extensa y con logros en las áreas del arte que no están mencionados en este post. Lo importante, o la conclusión a la que deseo llegar, es que la música puede ser un aparato discursivo, y de esta manera cambiar la vida de las personas. César fue, desde mi punto de vista, un "preso político". Con sus actos delictivos, inconcientemente denunciaba al sistema que lo tenía olvidado y que a la vez lo rechazaba, le cerraba las puertas. Y eso constituyó sin que nadie ni él mismo lo sepa, una forma de hacer política. Robar, matar, recurrir a las drogas, fueron signos no concientemente calculados, pero sí finalmente transmitidos, de que algo en el sistema no andaba bien. Quizás las estructuras sociales debieran interesarse por esas personas que se encuentran despojadas y en niveles altísimos de vulnerabilidad, para aportarle herramientas, y también situarlos en el lugar que realmente les pertenece, el de víctimas sociales, pero paradójicamente al poder no le conviene que estos tengan recursos para ser capaces de cuestionarlos. Entonces, si esta cárcel sigue así, todo preso es político.
"Aparte de excluirte económicamente, te excluyen cultural y simbólicamente. Te excluyen porque sos el negro de una villa, el negro de mierda, vas a ser chorro, obrero y nada más. El sistema te excluye y es mucho más cruel de lo que uno cree. Lo que juega es una exclusión simbólica: el de la villa es un ignorante, es un posible delincuente" (Fragmento de "Es más peligroso un pibe que piensa que un pibe que roba" / Página 12- Por Camilo Blajaquis)


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