El
icono de la cumbia villera nació hace 36 años en San Isidro, Buenos Aires.
Comenzó tocando el teclado en actos escolares y fue a los 14 cuando integro su
primer grupo de cumbia, llamado Sueño de Amar.
Pablo
Sebastián Lescano alcanzo el apogeo de su carrera con la banda Damas Gratis. El
cantautor había sufrido un accidente en motocicleta durante el año 2000 por lo
que fue operado de ambas piernas y por un largo tiempo estuvo postrado en una
camilla de hospital. Fue por ese entonces cuando comenzó a componer las letras
de lo que sería el primer trabajo discográfico de Damas Gratis, Para los Pibes.
El
fenómeno había estallado luego de sus primeras presentaciones, y la cumbia
villera, el invento de Lescano se popularizo a pasos agigantados al poner en
escena los hábitos, códigos, problemáticas y modas de la calle usuales en Villa
La Esperanza, lugar de residencia de Pablito.
Esta movida de la cumbia villera fue vista con malos ojos por más de uno en
nuestro país al romper con esquemas artísticos y sociológicos e incluso fue censurada
en radio y televisión en sus comienzos. La cumbia villera es una mezcla de cumbia (originaria
de Colombia), denuncia social y reggae; muy popular desde hace un largo tiempo
entre las clases obreras argentinas, pero con la llegada de bandas como Damas
Gratis, Yerba Brava, Pibes Chorros, etc. el mensaje ya no era el mismo: basta de
canciones dulces y sin sentido, la villa tiene otras cosas para contar.
También
conocida como cumbia de la chabola,
algunos medios de comunicación llegaron a compararla con el fenómeno del rap estadounidense.
Los negros de Nueva York y Los Ángeles decidieron un día dejar de hacer música
festiva o romántica, y comenzaron a hablar en sus canciones de la vida
cotidiana en el gueto, las drogas y la dura represión policial.
Por
su parte, y tras sus sucesivos éxitos Pablo Lescano se ganó la admiración de muchos
de sus colegas y recibió numerosas ofertas para presentarse junto a bandas de
rock principalmente, ofertas a las que generalmente rechazo porque creía imposible
mesclar estilos tan disimiles. En respuesta a la pregunta realizada por el Diario
Clarín en el año 2003: ¿Qué te interesa del rock?, Lescano respondió:
“Admiro
la forma de ser que tienen los rockeros, que se pueden reír de los
representantes y pelearse con los empresarios. Me gusta que se caguen en todo.
Y los Redondos, qué chabones vivos, cómo le buscan la vuelta a las letras para
que las entiendan los del palo solamente. Pero para mí, le falta melodía. A mí
me gusta fusionar la cumbia con todo. Con el grupo que produzco, Los Gedientos
del Rock, meto reggae, meto cuarteto, meto ska. Y aprendo mucho del dance
también, trato de buscarle un oído comercial para saber cómo puede ser que un
tema cuadrado pegue tanto. Pero lo mío es la cumbia”.
“El pibe cantina” ha compartido escenario más de
una vez con bandas del palo del rock como La Bersuit Bergarabat, los Auténticos
Decadentes, etc.
En el 2012 Damas Gratis fue galardonado con el
premio Carlos Gardel al mejor álbum tropical por su disco: Esquivando el éxito.
Solo basta por decir que… la cumbia villera no es
una moda, llegó para quedarse, para hablar por aquellos marginados que no
tienen voz, para denunciar la desigualdad social, para denunciar a los verdaderos “chorros”,
los de traje y maletín.


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